La cinta se balancea principalmente en escenas de laboratorio y de la vida en pareja de la protagonista con su esposo y compañero de ciencia PIERRE CURIE, interpretado por Sam Riley, a quien recuerdo en cintas como CONTROL, en el papel de Ian Curtis, cantante de la banda post punk JOY DIVISION. Asi mismo se intercalan flashazos del uso de la radioactividad para el beneficio de la humanidad, pero también para la destrucción, ya que nos presentan una escena de la masacre perpetrada por los estadounidenses sobre la población civil de Hiroshima (no se hagan, fue un crimen contra la humanidad, se tenía que decir y se dijo).
En general el ambiente es triste, nostálgico y de un cierto modo angustiante, sobre todo en las escenas en que Marie duerme junto al frasquito de radio, verde, luminoso y peligroso, la verdad yo decía en mi mente "alguien que le advierta que esa chingadera es más tóxica que mi ex y que le va a hacer daño" (si, la verdad soy toda una señora).
Ya durante la segunda mitad de la cinta surge el escándalo por las libertades sexuales de Madame Curie, quien es repudiada por la sociedad parisina, tanto la que compra alli la tela para sus cortinas como los que viven en aquella ciudad francesa. No podía faltar la discriminación por ser mujer, y sin embargo ella se mantiene firme, llena de carácter y determinación, demostrando así que donde pisa una leona, no deja huella cualquier pinche gata
RADIOACTIVE (o MADAME CURIE, como usted prefiera) es una película motivadora, de atmósfera triste y oscura pero con un gran mensaje de amor de pareja y pasión por el descubrimiento, disfrútela y si alguien le pregunta cómo se enteró de ella no olvide mencionar: ME LO DIJO SAULA.