Ahora resulta que siempre fue su amigo, que se conocen desde chiquitos y jugaban a las traes en la misma cuadra. En lo que en palacio nacional encontraban como usar zoom, en la casa blanca les dijeron que se quitaran de broncas e hicieran una llamada de larga distancia, pero eso sí, por cobrar.
El día de hoy, los presidentes de los Estados Unidos de México y de los Estados Unidos (a secas), sostuvieron una llamada telefónica amigable y formal para tocar temas de relevancia internacional como si las quesadillas llevan queso o si las azucaradas son mejores que los zucaritas. Como los dos están señores, ya al final, empezaron a discutir cosas de flojera como la migración irregular de los dos lados de la frontera (aunque sabemos que es solo hacia uno, ¿o alguna vez escucharon a un gringo hablar del sueño mexicano?), con el fin de revisar la cooperación bilateral de sus países. Ambos acordaron al final trabajar en equipo para detener la migración ilegal hacía ambos países, y por acordaron quiero decir que Biden dijo que así se iba a hacer.
En la redacción de The Daily Patch esperamos que ambos viejitos mantengan una relación cordial y tal vez pensar en compartir asilo en un futuro, bueno, en unos seis meses.