Amantes de la libertad, apasionados de la expresión y rivales de la censura. Es cómo podemos describir a los dirigentes de la cuarta transformación, bueno, eso dicen ellos. Como no tiene nada que hacer, el presidente ya está pensando en un nuevo proyecto para ocupar su tiempo.
El viejecito malvado que vive en palacio nacional empezó a sentir los pasos de la censura en redes sociales sobre la espalda al ver todos los medios que han censurado (Facebook, Twitter, Snapchat, etc.) a su amiguito del norte, Donald Trump. Y ya bien identificado el problema, utilizó su propio medio (la maña-ñera), para despotricar ante la censura y de paso hacernos la idea de una nueva red social sin censura para el pueblo mexicano.
"Analizar esto que tiene que ver con las redes, nos importa mucho la libertad, es un tema que va a ser tratado por nosotros y no descartamos (...) que se busquen opciones alternativas, aclaro, para garantizar la libertad, para que en México no haya censura, un país sin censura, México: país de libertades", y después aseguro que las redes sociales como Facebook y Twitter son medíos mundiales de censura algo así "como la Santa Inquisición", sus palabras.
Señor presidente, si le molesta tanto la censura, ¿por qué siguen escondiendo las cifras reales de muertes y contagios por COVID-19?, ¿por qué hacen auditorías agresivas a periodistas? y ¿por qué no deja que periodistas no autorizados por usted pregunten en las mañaneras?