¡Barrilete cósmicooooo!, se nos fue el Diego al planeta del que vino, por fin llegó el temido día, que aunque cada vez se veía más cercano por el evidente deterioro físico y mental del astro, nos tomó a todos por sorpresa.
Ayer miércoles veinticinco de noviembre el mundo entero se detuvo por la notica naciente de el corazón de Argentina. Lo que al inicio parecía un rumor, se fue confirmando a lo largo del día. El pelusa se había ido. Miles de periodistas, futbolistas y todas las personas involucradas en el mundo del fútbol se rindieron en elogios ante el eterno diez.
Seria absurdo pensar que Maradona era solo lo bueno, y aunque su presencia era sinónimo de fútbol, aveces se nos olvida que también era un ser humano que cometió errores (y muchos). Yo sé que no hay que cegarnos, pero prefiero quedarme con todo lo bueno que nos dejó.
Se equivocó y pago el precio de ser la figura que cargaba en sus hombros la felicidad de todo un país, pero nunca atento contra el fútbol, el Diego nunca manchó la pelota.